El Centro de Estudios de Medio Ambiente de Funglode analiza la situación de los ríos Isabela y Ozama y posibles soluciones

SANTO DOMINGO.- La contaminación de los ríos Isabela y Ozama debe enfrentarse con un conjunto de acciones permanentes, medioambientalmente sostenibles, que se enfoquen en resolver las causas reales que originan el problema, como el vertido de residuos sólidos en sus cuencas, por actividades industriales, asentamientos residenciales indebidos y mal manejo de desarrollos agrícolas y pecuarios.

El tema fue aborador en el programa Colibrí Radio, del Centro de Estudios de Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sostenible, que se emite todos los jueves, de 3:00 p.m. a 4:00 p.m. por Radio Funglode y está disponible en el canal de YouTube Funglode Multimedia.

Los ingenieros Daneris Santana y Luis Espinosa, analizaron la situación, con la moderación del también ingeniero Víctor Viñas. Todos forman parte del equipo de especialistas que integran el citado centro, con la dirección de Ernesto Reyna.

Según Santana, la contaminación de los ríos se remonta al nacimiento de la ciudad de Santo Domingo y se ha acrecentado con el crecimiento de lo que se ha convertido en el “Gran Santo Domingo”.

Los vertidos de industrias y los asentamientos humanos, junto a actividades agrícolas y pecuarias, se suman a la deforestación en el nacimiento de cuenca del Ozama, en las montañas de Yamasá, explicó el experto.

Se refirió a los intentos fallidos, que se quedan en anuncios de estrategias por los medios de las autoridades de los gobiernos, para enfrentar la situación.

Lamentaron que siga siendo una realidad ver como las cañadas que se conectan con esas cuencas transporten vehículos chatarras, neveras, y toneladas de residuos de plásticos, entre la basura común.

Sobre las soluciones 

La falta de mantenimiento de las plantas de tratamiento de aguas, en las que se han invertido cuantiosos recursos públicos, forman parte del problema. Según explicaron, las plantas no pueden hacer su trabajo porque no están en condiciones de procesar las aguas.

Entonces, una de las soluciones al problema implica poner a trabajar las plantas de tratamiento, afirmaron los expertos.

Muchos países, indicó Santana, utilizan como solución para eliminar residuos en sus aguas los llamados «emisarios submarinos».  Se trata de una tuberías que llevan las aguas residuales, hasta dos kilómetros dentro del mar, donde se diluyen sin que generen impactos en la vida marina.

Es un recurso que se ha desarrollado en el campo de la ingeniería sanitaria para bombear las aguas residuales con un tratamiento primario, antes de llevarlas a distancias de la costa que aseguren que no impactarán a las diferentes poblaciones, incluidas las marinas.

Apuntaron que en la costa Norte de la República Dominicana se ha instalado un «emisario submarino». Este, conforme con notas periodísticas, tiene un diámetro de 1.10 metros y descarga a una profundidad de 55.0 metros.  La inversión en este proyecto se concibió junto con la estrategia de desarrollo del turismo en la provincia de Puerto Plata, donde el turismo de cruceros y el sector hotelero han propiciado el crecimiento de la industria turística en la última década.

El programa completo está disponible en Radio Funglode.

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