Santo Domingo, 17 de julio del 2014.- La película “Yo, la peor de todas”, basada en el ensayo literario “Las trampas de la fe” de Octavio Paz, se proyectó este miércoles en a la Biblioteca Juan Bosch (BJB), con reflexiones sobre el lenguaje literario y audiovisual, al tiempo histórico y biográfico que desarrollo el filme.
Fue la tercera película presentada en el Cine Foro Filó de la Biblioteca Juan Bosch (BJB).
El filme dirigido por la directora argentina y guionista feminista María Luisa Bemberg, recrea la vida de la escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz y su lucha contra las reglas ortodoxas de la Iglesia Católica en la época de la Nueva España.
Previo a la exhibición de la película, el escritor dominicano Frank Baéz, quien participó como invitado especial, hizo un análisis del ensayo “Las trampas de la fe”, resaltando el trabajo del autor Octavio Paz, y la tarea peculiar de la guionista María Bemberg de hacer un filme basado en este ensayo.
“Es entretenido y a la vez complejo. El lector podrá enriquecerse y será envuelto en una historia de una monja llamada Sor Juana Inés, quien traspasó parámetros existentes en el siglo XVII”, dijo.
Baéz señaló que en el libro “Las trampas de la fe” el lector podrá embarcarse en conocimientos sobre los cortesanos, el lenguaje de la época y las simbologías. “Él hace que todo tenga sentido”, dijo, refiriéndose a Paz.
Sobre la trayectoria de Sor Juana Inés de la Cruz, recordó que era impensable que una mujer en esa época fuera escritora. “Se convirtió en una dama de corte por su cercanía con la literatura. De niña se viste de varón para poder ir a la universidad, y ya de adulta, se convierte en monja para continuar su viaje a lo que la apasiona: el conocimiento”, explicó el director de la revista Global.
De su lado, el coordinador de la iniciativa, el escritor y periodista Luis Beiro describió como invaluable la labor que hizo la directora de la película, como figura emergente en la edad cumbre del cine americano.
El editor de Ventana, sección literaria del Listín Diario, valoró como positivo el discurso y la línea ética que Bemberg conjuga, con su óptica de activista por los derechos de la mujer en esa época. “María Luisa usa algunos elementos y zonas del libro para llevarlas a la pantalla con una línea actoral muy bien lograda. La película está hecha en estudio con la técnica del enfrentamiento actoral”, añadió.
Beiro destacó la actuación de la española Assumpta Serna, quien dio vida a Sor Juana Inés en la película, mostrando que las monjas no sólo se dedican a los temas religiosos, sino también a los propiamente humanos.
Aida Montero, directora de la Biblioteca Juan Bosch, ofreció las palabras de bienvenida y resaltó la complejidad del papel de la mujer en esa época.
El largometraje de María Luisa Bemberg fue estrenado en 1990, el mismo año en que Octavio Paz ganó el Nobel de la Literatura.
Sobre la película:
| Título: | “Yo, la peor de todas” |
| Estreno: | 1990 |
| Guión: | María Luisa Bemberg, Antonio Larreta |
| Director: | María Luisa Bemberg |
| Producción General: | Jose Luis García y Lita Stantic |
| Dirección de Fotografía: | Felix Monti |
| Premios: | Colón de Oro del Público al Mejor Largometraje, Premio OCIC, Mención Honorable |
| Productora: | GEA Cinematográfica |
Sinopsis:
Inspirada en el ensayo “Las trampas de la fe”, de Octavio Paz, esta historia narra los últimos años de la célebre y bellísima Juana Inés de la Cruz, conocida en México como la décima musa, que se encierra a los veinte años en un convento para poder estudiar.
En esa época colonial, México está fuertemente custodiado por la Corona de España y por la Iglesia Católica, dos poderes muchas veces enfrentados. Toda la vida de Sor Juana está marcada por esas dos fuerzas. Los virreyes la protegen. La Iglesia desaprueba a una monja que no solo enseña canto a sus alumnas, sino que también se dedica a la astronomía, la poesía, el drama, la filosofía y la teología. Tampoco ve con buenos ojos los apasionados sonetos dirigidos a la virreina, la dulce Marquesa de Laguna.
Sor Juana paga muy caro su fervor poético y más aún su atrevimiento teológico. Al regresar a España los virreyes, queda sola frente a su confesor, calificador de la inquisición y al arzobispo de México, un misógino fanático que hace levantar las baldosas del arzobispado si ahí hubiera pisado una mujer.
También el obispo de Plueba le tiende una trampa, en la cual Sor Juana cae con la ingenuidad de los inocentes. El cerco se va cerrando sobre ella. Finalmente, termina renegando de sus voces, de su inmensa fuerza creadora, de su talento.