Santo Domingo, 1.° de septiembre de 2026. -El Observatorio Judicial Dominicano (OJD-Funglode) de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), realizó una entrevista al Dr. Enrique Cáceres Nieto, en la que compartió reflexiones cruciales acerca del estado actual y el futuro de la ciencia del derecho en América Latina. La conversación abordó desde la superación de enfoques reduccionistas hasta los principales desafíos institucionales que enfrentan la docencia y la investigación jurídica en la región.
Durante la conversación, el profesor Cáceres Nieto señaló que el problema para definir el derecho radica en el arraigo a paradigmas esencialistas o platónicos. Frente a la tradicional postura que concibe el derecho únicamente como un conjunto formal de normas, propuso una visión reticular y constructivista que entienda al derecho en su binomio cognitivo-conductual. Subrayó que el derecho debe operar como una verdadera ingeniería social, donde las normas sirvan como razones para la acción y consideren los procesos cognitivos reales de las personas.
Lo que hemos tenido generalmente en las concepciones del derecho, sobre todo de herencia positivista, es pensar el derecho solamente como una cuestión de normas; pero eso nos aleja de entender el derecho como una ingeniería social. Y entender el derecho como una ingeniería social implica un puente que hasta la fecha no se había dado, que es qué papel cognitivo juegan las normas… en el binomio cognitivo-conductual, expuso.
Enfrentar la «dispraxis»
Uno de los puntos centrales de la entrevista giró en torno al concepto de «dispraxis», el cual describe la brecha existente cuando las normas jurídicas —aun estando correctamente formuladas— no logran condicionar ni guiar la conducta de los operadores ni de los ciudadanos. El Dr. Cáceres comparó este fenómeno con la ejecución musical: tener una excelente partitura no garantiza un buen concierto si los ejecutantes la interpretan mal o la ignoran.
«La dispraxis correspondería a aquellos casos en los que tenemos una buena partitura y pésimos ejecutantes, y eso puede obedecer a cuestiones personales, intelectuales, incluso puede corresponder a corrupción, a
Así lo explicó el Dr. Enrique Cáceres Nieto, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y coordinador de la XIII edición del Congreso Internacional sobre Enseñanza del Derecho y Metodología de la Investigación Jurídica, durante una entrevista concedida al Mtro. Harold Modesto, director del Observatorio Judicial Dominicano, en la que analizó los desafíos actuales para la investigación jurídica y las dificultades para la comprensión del derecho. negligencia, apatía… las variables son múltiples por las cuales la gente no actúa con base en lo que el derecho establece debería ser su conducta, resaltó.
Además, advirtió sobre la existencia de un «orden implicado» o redes profundas que actúan de forma coordinada e informal al margen de la norma declarada, generando patrones de corrupción y disfunción institucionalizada.
La verdad en el proceso y la nueva agenda de investigación
En el plano de la epistemología jurídica, el Dr. Cáceres Nieto cuestionó el uso ingenuo de la teoría de la verdad por correspondencia en el proceso legal. Destacó que el juzgador no trabaja con hechos puros, sino con representaciones y modelos mentales construidos a partir de evidencias, testimonios y atribuciones de estados subjetivos (como el dolo o la culpa), los cuales no se corresponden de forma directa con datos sensoriales inmediatos.
Finalmente, el investigador hizo un llamado a los estudiantes e investigadores del derecho a abandonar la erudición vacía basada en el «corte y pega» de autores clásicos. Exhortó a formular preguntas de investigación orientadas a resolver problemas nacionales y a explorar temas de frontera como inteligencia artificial y derecho, neuroderecho y ética; guerra cognitiva e ingeniería social.
La entrevista forma parte de los espacios académicos impulsados por el Observatorio Judicial Dominicano para promover el análisis de temas vinculados a justicia, democracia, derechos fundamentales e innovación jurídica, fortaleciendo el intercambio de experiencias entre especialistas nacionales e internacionales.

