Durante la vigésima edición de su programa de difusión en línea “Global Roundtable”, que se llevó a cabo en noviembre, Global Foundation for Democracy and Development (GFDD) tuvo el honor de recibir al coordinador de Gobernabilidad Económica y Financiación para el Desarrollo del Grupo de los 77 de las Naciones Unidas (G77), Víctor Ovalles Santos.
La Directora Ejecutiva de la GFDD, Natasha Despotovic, presentó al prestigioso diplomático -quien es también segundo secretario de la Misión Permanente de su país, la República Bolivariana de Venezuela, ante las Naciones Unidas- y anunció los temas que serían objeto de debate durante el mismo. Dada la experiencia de Ovalles en el campo del desarrollo económico y financiero, el punto focal de la sesión fue el tema de la financiación para el desarrollo, junto con la reforma del sistema financiero internacional, el impacto del cambio climático sobre la gobernabilidad económica y el financiamiento, y la posición del Grupo de los 77 en materia de financiamiento para el desarrollo.
La Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que fue celebrada en el año 2002 en Monterrey, México, marcó un hito importante en la cooperación para el desarrollo global. Los jefes de Estado y de Gobierno, junto con los dirigentes de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y de destacadas empresas, así como líderes de la sociedad civil y otras partes interesadas aprobaron el documento final de la Conferencia, también conocido como el “Consenso de Monterrey”, que se ha convertido en un importante punto de referencia para la cooperación internacional para el desarrollo. La Conferencia Internacional de Seguimiento Sobre la Financiación para el Desarrollo, encargada de examinar la implementación del Consenso de Monterrey, fue celebrada en Doha, Qatar, en el año 2008. En el transcurso de intensas negociaciones intergubernamentales, la Conferencia concluyó con la adopción de la Declaración de Doha sobre la Financiación para el Desarrollo, la cual incluye el mensaje clave de un fuerte compromiso de los países desarrollados para mantener su Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) hacia los países en desarrollo, independientemente de la crisis financiera actual.
Según Ovalles, la Conferencia de Monterrey fue un momento histórico que planteó el tema de la financiación para el desarrollo al más alto nivel político, abriendo un amplio debate que iba desde la formulación de políticas hasta la ejecución concreta a nivel de gobierno, por ejemplo, en África. La Conferencia de 2008 en Doha, a su vez, la cual tuvo lugar en medio de una verdadera crisis financiera de alcance global, estableció las condiciones para que el Consenso de Monterrey se produjese e impulsó la Ayuda Oficial al Desarrollo como una expresión de su sistema.
El diplomático dijo que la financiación para el desarrollo, en todos los casos, significa solidaridad y una mayor colaboración entre las naciones para asegurar el crecimiento más sostenible y la prosperidad. La inclusión y el intercambio de conocimientos y de oportunidades constituyen la base para hacerle frente a desafíos tales como la erradicación de la pobreza, la desigualdad y el hambre, y para eso “tenemos todas las herramientas necesarias, la tecnología, la ciencia y la buena voluntad”. En este sentido, “la financiación -señaló Ovalles- es una semilla que puede tener múltiples efectos a largo plazo y la AOD es una herramienta muy importante, la movilización de recursos a nivel nacional e internacional, para estimular la financiación para el desarrollo para trabajar y progresar”.
Como ejemplo de una historia exitosa sobre la Financiación para el Desarrollo, el diplomático venezolano compartió su experiencia trabajando con los países en desarrollo en el marco del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que, considera, es un proyecto de mejores prácticas sobre colaboración con los gobiernos nacionales. Esta iniciativa moviliza anualmente 22,000 millones de los 130,000 millones de dólares asignados para la AOD por año, para llevar a cabo con éxito proyectos de cultivos, gestión del agua y financiación para la educación.
Al responder a una pregunta planteada sobre la postura de las Naciones Unidas acerca del sistema financiero global y su colapso en 2008 como consecuencia de una regulación inapropiada, Ovalles explicó que, ciertamente, “al no haber reglas y regulaciones adecuadas, tarde o temprano la economía se derrumba”. Desde su Conferencia sobre la Crisis Financiera en 2009, la ONU ha estado buscando una plataforma común para mejorar la gobernabilidad económica mundial, la cual incorporará las perspectivas de los países en desarrollo de una manera que sea consistente con la realidad. “Las regulaciones adecuadas, la cooperación entre los gobiernos, los bancos centrales y las partes interesadas internacionales son condiciones previas para la creación de esa plataforma común”, señaló el invitado de GFDD.
Hacia el final de la sesión, Ovalles se refirió al efecto del colapso ecológico sobre el proceso de la Financiación para el Desarrollo. En particular, señaló que se necesitan 100,000 millones de dólares para que los países en desarrollo puedan hacerle frente al problema del cambio climático y finalmente sugirió que la financiación puede provenir de fuentes ya existentes y de mecanismos innovadores, tales como la imposición fiscal, utilizando la tecnología y la ciencia. Para finalizar, el coordinador de Gobernabilidad Económica y Financiación para el Desarrollo del Grupo de los 77 concluyó que “la comunidad internacional, según la política de promoción del Grupo de los 77, necesita construir nuevas alianzas en una nueva dimensión, a través de la tecnología y la ciencia, con el compromiso incluyente de todas las partes interesadas de trabajar y colaborar conjuntamente”.
Acerca del Grupo de los 77
Fundado el 15 de junio de 1964 por 77 países en desarrollo, es la mayor organización intergubernamental de los países en desarrollo en las Naciones Unidas, la cual facilita los medios para que los países del Sur puedan articular y promover sus intereses económicos de manera armonizada y mejorar su capacidad de negociación conjunta sobre todos los principales temas económicos internacionales dentro del sistema de las Naciones Unidas, y promover la cooperación Sur-Sur para el desarrollo.
Acerca de la Mesa Redonda Global
En estrecha colaboración con las Naciones Unidas y con la Misión de la República Dominicana ante las Naciones Unidas, GFDD organiza reuniones periódicas con los embajadores ante la ONU y con otras destacadas personalidades de la comunidad internacional en un esfuerzo por difundir las novedades, los conocimientos y la comprensión sobre otros países, los problemas globales y el trabajo de los distintos órganos de las Naciones Unidas a su audiencia en la República Dominicana, en los Estados Unidos y en todo el mundo.
La Mesa Redonda GFDD, que se realiza de forma periódica, también forma parte del programa de GFDD para apoyar la labor de las Naciones Unidas y, en su calidad de institución no gubernamental afiliada a la misma, contribuir a la visibilidad y la comprensión de su labor.
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