La vulnerabilidad de la República Dominicana ante el paso de fenómenos atmosféricos es multifactorial, advierten expertos en Funglode

Organizado por el Centro de Estudios de Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Sostenible, Francisco Holguín, José Alarcón Mella y Carlos Paulino Cárdenas participaron en el panel “Vulnerabilidad de la República Dominicana ante fenómenos meteorológicos”, este miércoles 2 de noviembre de 2022, en Funglode.

SANTO DOMINGO. – Edificaciones fraudulentas, con baja calidad y grandes emplazamientos urbanos no planificados, en zonas de alto riesgo son parte de los factores que inciden en la alta vulnerabilidad que tiene la República Dominicana cuando enfrenta fenómenos meteorológicos.

El diagnóstico fue compartido en la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) en un panel organizado por su Centro de Estudios de Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Sostenible, este miércoles 2 de noviembre de 2022.

El encuentro se desarrolló  dos días antes de las lluvias e inundaciones registradas en Santo Domingo, el viernes 4, fue resumido en Colibrí Radio, el programa de nuestro Centro de Estudios de Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Sostenible.

En el encuentro participaron Francisco Holguín, encargado del departamento de Hidrometeorológica y predictor meteorológico de la Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET); José Alarcón Mella, especialista en Manejo de Cuencas Hidrográficas y en Prevención Mitigación y Respuesta a Desastres y Gestión del Riesgo a nivel municipal, y Carlos Paulino Cárdenas, especialista en Gestión de Seguridad Crisis y Emergencia. Subdirector del Centro de Operaciones y Emergencias (COE).

El director del citado centro de estudios, Ernesto Reyna, introdujo las presentaciones de los expertos, ante la presencia de un público integrado por profesionales y estudiantes vinculados a los temas abordados.

El profesor José Rafael Almonte P., exviceministro de Planificación y Desarrollo, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la República Dominicana, moderó las presentaciones y la sesión de preguntas y respuestas.

Paulino Cardenas ofreció un inventario de factores que provocan los efectos conocidos, durante y tras el paso de tormentas y huracanes con lluvias torrenciales y vientos de dimensiones superiores en zonas de “crecimiento caótico”, donde no hay control del uso del suelo, las construcciones no llenan requisitos de seguridad y calidad y no se corresponden con un plan urbanístico adecuado

A estos componentes se suma el hecho de que la población susceptible de ser afectada tiene un bajo nivel de educación en materia preventiva y no cuenta con una filiación institucional, comunal y familiar que reduzca el impacto de un fenómeno atmosférico.

El especialista dijo que las zonas expuestas a mayor amenaza por fenómeno hidro-meteorológico son: Pedernales, Barahona, Azua, Peravia, San Cristóbal, El Distrito Nacional, Provincia Santo Domingo, San Pedro Macorís, La Altagracia, El Seibo, La Romana, Hato Mayor, Bahoruco, Independencia, Nagua, Puerto Plata, Duarte, Salcedo, Espaillat y Monte Cristi.

También enumeró las provincias con registran inundaciones con mayor frecuencia: el Distrito Nacional, Monte plata, Hato Mayor, El Seibo, La Altagracia, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Peravia, Azua, San José de Ocoa, Barahona, Bahoruco, Pedernales, Independencia, San Juan, Elías Piña, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, La Vega, Duarte, Nagua, Espaillat, Santiago, Mao, Santiago Rodríguez, Dajabón, Montecristi y Puerto Plata.

Resaltó el sistema de comunicaciones que ha logrado desarrollar el COE para hacer más eficiente su labor. Según explicó, el organismo tiene capacidad de contacto en todo el país, a través de líneas de radio-comunicación UHF y VHF.

También se refirió a los mecanismos que han establecido para realizar un trabajo efectivo, desde la etapa de prevención, que incluyen habilitación de albergues; búsqueda y rescates de personas; atención pre-hospitalaria; extinción y combate de incendios, así como incidentes con materiales peligrosos, entre otros.

Alarcón Mella se enfocó en su disertación en la “Construcción de escenarios de riesgo y gestión territorial”.

Explicó las implicaciones de la geomorfología estructural del país, que trata de los fundamentos litológicos y tectónicos que definen el relieve en la tierra, las formas estructurales elementales, las grandes unidades morfo estructurales y sus contactos, y de las relaciones de la hidrografía con las estructuras.

Hizo referencia, igualmente, a las influencias internas, que incluyen la deriva continental del territorio, su composición atmosférica, así como las corrientes oceánicas que lo circundan y los llamados efectos antropogénicos.

Sobre las amenazas inducidas y naturales, hizo hincapié en dos tipologías. Una global, que abarca “El Niño”, los ciclones, las vaguadas, los frentes polares y el cambio climático.

La otra, de dimensión regional-local, incluye, según manifestó, sequías, lluvias y vientos de elevada intensidad, granizadas, inundaciones y marejadas.

El experto también puso de manifiesto la escasa preparación de la población para valorar y enfrentar las amenazas y situaciones de desastres y el hecho de que a pesar de los desastres enfrentados no se tenga consciencia del verdadero impacto socioeconómico, financiero y ambiental de los desastres.

Lamentó, además, que “la prevención nunca ha sido parte del discurso ni del proceso electoral de los políticos”; que no se haya alcanzado el profesionalismo ni la continuidad requeridos, “por lo que el nivel de credibilidad es bajo”.

Criticó el hecho de que el sector privado, la sociedad civil y los gobiernos locales, a pesar de su gran potencial, no son incentivados a participar, las acciones se realizan con tendencia a la sectorización y carencia de visión de conjunto.

“El problema a superar es que el beneficio de la gestión del riesgo no ha sido captado por los tomadores de decisiones ni por el público y la estrategia a largo plazo no es aplicada en todo su potencial, no obstante, la extensa retórica y mediatización”, afirmó Alarcón Mella.

Francisco Holguín hizo un análisis de los grandes fenómenos atmosféricos que han impactado a la República Dominicana y países circundantes, como Puerto Rico y Cuba, así como Estados Unidos, México y Centroamérica desde 1900 a la fecha.

Con rigurosidad científica, mostró las trayectorias que siguieron estos huracanes y la intensidad que registraron por tramos de zonas oceánicas y territorios.

El encargado del departamento de Hidrometeorológica y predictor meteorológico de ONAMET definió los recorridos de los huracanes tomando como referencia las informaciones del Centro Nacional de Huracanes de Estados Uni

 

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