(Santo Domingo, 14 de febrero de 2011). La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) y el Instituto de las Américas organizaron, este lunes 14 de febrero, un seminario sobre la “Política Energética en la República Dominicana: Hacia un Futuro Energético Más Promisorio”, en el que participaron actores importantes del sector energético en el país y en la región de Latinoamérica y el Caribe.
Marco Herrera, director ejecutivo de FUNGLODE, tuvo a su cargo las palabras de bienvenida a la actividad, donde reconoció que el tema energético representa un importante reto para el país, ya que desde hace décadas los gobiernos despliegan grandes esfuerzos para encontrar una solución viable a dicho problema.
A seguidas, el presidente del Instituto de las Américas, Jeffrey Davidow, se dirigió a la audiencia para expresar que el Instituto realiza grandes esfuerzos para fomentar el diálogo en los sectores públicos y privado sobre temas de relevancia global. De manera especial destacó la trascendencia del tema energético para el planeta, así como la importancia de reducir el consumo de energía.
El especialista en Energía y Desarrollo Sostenible de la Organización de Estados Americanos (OEA), Francisco Burgos, fue el primer panelista en intervenir. Inició su ponencia explicando que la pobreza energética se define como la falta de acceso a la energía o a los servicios modernos de energía que deben ser confiables, seguros y asequibles. Indicó que 20% de la población mundial no tiene acceso a estos servicios y que la región latinoamericana necesitaría entre 3 y 6% del PIB para responder a la demanda de la energía, que sigue en aumento.
El experto manifestó que hay mucho potencial en el sector energético en América Latina y el Caribe, pero que la región no puede depender del petróleo, que no produce, para crear la energía que necesita. Dijo que los principales desafíos a que debe enfrentarse son la diversificación de la matriz energética, la expansión de los servicios energéticos en zonas rurales y urbanas, y el fomento de alianzas efectivas entre los sectores público y privado.
El desarrollo de infraestructura, la creación de estrategias financieras para atraer inversiones y apoyar políticas para soluciones viables y planes de energía sostenible, también figuran dentro de los retos que se vislumbran. Precisó que “el acceso a la energía está estrechamente ligado al desarrollo y a la inclusión social”.
Tito Sanjurjo, CEO de la Empresa Generadora de Electricidad Haina (EGE Haina) y el Consorcio Energético Punta Cana-Macao (CEMP), continuó con el panel. “La energía sostenible comienza por el ahorro energético, y el mejor promotor de la eficiencia es un sistema de precios que refleje el verdadero costo del uso de los recursos”, declaró.
El funcionario precisó que no está en contra de los subsidios, pero que estos deben entregarse de manera focalizada, a personas que realmente lo necesiten, y de forma temporal.
Indicó que el costo de no hacer las cosas de la manera correcta en el tiempo exacto trae como consecuencias la posposición de inversiones, la distracción de recursos a áreas prioritarias, los subsidios incontrolables, energía de respaldo ineficiente que conlleva a un servicio eléctrico precario, y cortes técnicos y financieros.
Sanjurjo expuso sobre el desarrollo de un parque eólico en República Dominicana, “Los Cocos”, que contará con 24 molinos, de los cuales ya hay uno instalado. “Este proyecto se inició en 2002, se empezó la medición de vientos en 2003, y la decisión de la inversión fue tomada en 2005” resaltó.
Ramon Flores, asesor de energía y director de la Escuela de Gobierno de las Américas de FUNGLODE, presentó algunas notas sobre la sostenibilidad del sistema eléctrico dominicano, en las que destacó que la energía ha sido un problema fiscal en los últimos 40 años, y que en los últimos 20 se ha perdido la dirección del sistema.
“Tenemos un déficit de generación, no hablamos de distribución ni de transmisión. Siempre hay emergencias que nos dicen que debemos tener nuevas plantas. Tenemos agua, gas natural y carbón, pero el grueso sigue siendo derivado del petróleo”, expresó.
Flores recomendó que es necesario entrar de nuevo a los estudios energéticos serios, y que la toma de decisiones relativas al sector eléctrico sean tomadas dentro del mismo. Asimismo aconsejó que las urgencias políticas no lleven la voz cantante en el proceso de decisiones.
El último en intervenir fue Mauricio Garrón, coordinador del área de energía de la Corporación Andina de Fomento (CAF), quien se refirió a la promoción de proyectos de integración energética que llevan a cabo para mejorar la calidad y la cobertura de los servicios eléctricos.
Garrón aseguró que un programa de energía sostenible necesita de una planificación y que sin ella no es posible que el desarrollo del programa sea exitoso. Dijo, asimismo, que hace falta investigación para aprovechar los recursos energéticos propios de los países.
Explicó que la CAF es un banco de desarrollo constituido en 1970 y conformado en la actualidad por 18 países de América Latina, El Caribe y Europa, así como por 14 bancos privados de la región andina.