Expertos comparten sus visiones sobre las relaciones de Norteamérica con América Latina

Kenneth Frankel, Jane Jaquette, Guy Mentel y Anatoly Kurmanaev expusieron en el tercer panel del Foro Global @ Casa de Campo: Hacia la próxima Cumbre de las Américas: desafíos hemisféricos y perspectivas renovadas”, el martes 29 de marzo de 2022. Contaron con la moderación de Ivan Rebolledo.

CASA DE CAMPO, La Romana. – El presidente del Consejo Canadiense de las Américas, Kenneth Frankel, afirmó que Canadá está viviendo su propia crisis de confianza, reevaluando su política internacional y puede que haya discusiones en torno al rumbo que debe dar a sus relaciones con América Latina. 

 Frankel, profesor de Derecho y consejero de la Organización de Estados Americanos (OEA), expuso sus consideraciones en uno de los paneles del Foro Global @ Casa de Campo: Hacia la próxima Cumbre de las Américas: desafíos hemisféricos y perspectivas renovadas”, evento que se efectuó este complejo turístico con los auspicios de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional). 

 “La búsqueda en Canadá de políticas exteriores tomando en consideración las políticas en América Latina”, fue el título de la ponencia de Frankel. 

 El experto manifestó que, con pequeñas excepciones, desde 1995 a la fecha no ha habido ningún cambio significativo en la política internacional de Canadá, ya que los intereses deberían ser coherentes con la visión mundial, tras asegurar que ha habido más retórica que acciones y se ha confiado en los acuerdos y tratados bilaterales y multilaterales con diferentes países de Latinoamérica. 

 En su ponencia, Frankel declaró que para los canadienses es muy importante su relación con Estados Unidos, por cuestiones de seguridad y economía.  

 De igual manera, se refirió a la necesidad de su país de tener una fuerza militar para conservar ese poder medio que se cree tener, ya que por mucho tiempo se le quitó fondos al ámbito militar. Aseguró que la nación ha aprendido la lección y está dispuesta a realizar cambios. 

 Asimismo, el funcionario canadiense recordó el papel de interlocutor que tuvo su país durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética. Dijo que en la actualidad nadie mira a Canadá para ser interlocutor. En ese sentido, manifestó que su país ha perdido los dos intentos de tener una posición en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 

En ese tenor, Frankel declaró que Canadá está repensando la política internacional. A seguidas recomendó continuar los esfuerzos multilaterales, respetar la democracia liberal, buscar apoyo multilateral en los temas de medioambiente y cambio climático y trabajar en la política femenina. 

 Sostuvo que Canadá tiene que trabajar en su bilateralidad, porque necesita hacer amigos.  

 Consideró, además, que, a futuro, la discusión que debe tener Canadá es sobre las inversiones. Al respecto, dijo que hay muchos inversionistas canadienses, y que el país tiene un sitial de liderazgo en producciones de alimentos y energía, así como en proyectos de seguridad y minerales. 

Jane Jaquette reconoce a Minerva Bernardino  

Para Jane Jaquette, profesora emérita de políticas y diplomacia y asuntos globales del Occidental College, el trabajo de la diplomática dominicana Minerva Bernardino, una de las cuatro mujeres que firmaron la carta original de fundación de la Organización de Naciones Unidas en 1945, merece un alto reconocimiento. 

 Mencionó a Bernardino en el marco de su exposición, titulada: “Mujeres y Diplomacia en la Democracia”. Manifestó que el movimiento por la democracia movilizó a mujeres a lo largo de la región.  

 Recordó que la frase chilena “La democracia en el Estado y en la casa” se convirtió en un llamado a la acción, para que la representación femenina se hiciera con un espacio. En el contexto, resaltó que la demanda para espacios en los gabinetes empezó con la expresidenta chilena Michelle Bachelet, en 2006. 

 Jaquette, quien inició su trabajo académico en los años 70, dijo que desde su experiencia, en Latinoamérica es muy difícil que las mujeres adopten el feminismo, afirmando que el problema no era con el patriarcado, sino con el imperialismo. 

 «Es importante reconocer que los primeros países con representación femenina fueron Cuba, Bolivia, México, Nicaragua y Argentina, y que solo cuatro: Cuba, Bolivia, Ruanda y los Emiratos Árabes Unidos, consiguieron la representación femenina del 50 por ciento», expuso. 

 Según indicó, las mujeres tienden a estar de acuerdo en problemas de bienestar social, pero no de igual forma en políticas de aborto. En ese sentido, afirmó que no existe una relación directa entre la democracia y el rol en legislación de las congresistas femeninas. señalando que la misma, en estos temas, cambia dramáticamente de país a país. 

 Jaquette refirió los casos de Nicaragua y Honduras, de los que dijo tienen políticas restrictivas en cuanto al aborto, mientras que Argentina, Colombia y México recientemente lo han legalizado. 

 De forma contundente, la experta afirmó que «no hay instituciones democráticas, no hay un estado derecho y no se puede hablar sobre ellas tomando en cuenta la organización de los movimientos feministas, ni en Latinoamérica ni en Estados Unidos, pues estos no se preocupan por la construcción de instituciones, sino que buscan deslegitimizar este tipo de instituciones. 

 Guy Mentel señala los pilares de la relación con América Latina 

 En su exposición, Guy Mentel, director ejecutivo de Global Americans, y quien disertó sobre “Las relaciones de Estados Unidos con el Caribe: obstáculos y oportunidades”, dijo que están tratando de cultivar más compromiso con la democracia y el desarrollo, haciendo entender a los líderes las oportunidades que se presentan en el hemisferio. 

 En su participación desde Washington D.C., Mentel dijo que «de las cosas que impulsamos es la creencia de que Estados Unidos, Latinoamérica y el Caribe necesitan actualizar sus políticas, tomando en consideración las nuevas realidades modernas». 

 «Hay que quitar ese reflejo de proteger el status quo, hacer cambios sobre algunas de estas creencias, sobre todo a las puertas de la próxima Cumbre», recalcó, asegurando que hay una epidémica desestabilización de la realidad. 

 Mientras nos estamos preparando para la Cumbre de las Américas, estamos teniendo retrocesos en nuestro hemisferio, estamos enfrentando la guerra de Rusia, retrocesos en el hemisferio y hemos perdido el hábito de mirar al fututo buscando los espacios que representen oportunidades, afirmó. 

 Mentel señaló el crecimiento económico, la prosperidad, la seguridad y la gobernanza como los pilares de la relación de Estados Unidos con Latinoamérica y el Caribe. 

 Sostuvo que en la presidencia de Joe Biden, en Washington, se está tratando de involucrar de manera más profunda lo que es el clima, el estado de derecho y la seguridad, y se está tratando de volver a involucrar al país en las relaciones con las naciones del hemisferio, para convertirse en un amigo confiable. 

 Al abundar en este aspecto, Mentel manifestó que «necesitamos enfocar los impactos de la pandemia preparando este tipo de redes de protección”. 

 De igual manera, sostuvo que donde se visualizan más obstáculos es en lo que tiene que ver con el clima, el uso de la energía. «Latinoamérica sabe que es una de las regiones más vulnerables y que sus países estarán enfrentando ese peligro climático, con amenazas como el poco acceso al agua, el aumento de la contaminación y la deforestación», expresó. 

 Manifestó que en la Cumbre se tienen que mencionar incentivos para el sector privado en aquellas organizaciones que prioricen el uso de energía renovable. 

 Informó que la administración de Joe Biden está destinando millones de forma trimestral para combatir no solo la injusticia medioambiental, sino también el cambio climático, impulsando leyes en esa dirección. 

 Mentel también se refirió a la incidencia de China en Latinoamérica, y al respecto afirmó que la nación asiática representa, al mismo tiempo, esperanza y desconfianza para la región.  

 En ese sentido, el experto instó a trabajar en la elaboración de un programa más amplio para la disposición de fondos, al igual que Estados Unidos necesita vincular al Banco Interamericano de Desarrollo para que se pueda responder al cambio climático, después de la pandemia. 

 Anatoly Kurmanaev y su visión como corresponsal del NYT 

 En el panel también intervino el corresponsal del New York Times para América Central y el Caribe, Anatoly Kurmanaev, quien en su ponencia sobre “la perspectiva norteamericana luego de la guerra” dijo que hay países que van a tener crecimiento político. 

 Su análisis tomó en cuenta la situación agravada por la guerra con Ucrania. «Ahora Rusia está más débil que hace un mes», aseguró el comunicador. 

 Como observador de las relaciones de Latinoamérica con Rusia, dijo que se debe evaluar el apoyo de aliados como Cuba y Venezuela. 

 El periodista, que es de nacionalidad rusa y vive en México, aseguró que la actividad económica de Rusia ha cambiado y, de ser el aliado del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ahora es su competencia, tratando de suplir hacia un mismo mercado, mientras, se visualiza que Estados Unidos está tratando de sacar ventaja de esta situación. 

 “Estamos negociando y mezclándolo todo, y aun así no entendemos lo que está pasando, no tenemos claro lo que va a surgir después de estas conversaciones”, indicó. 

 ¿Será que Estados Unidos está tratando de aprovecharse de esta coyuntura política?, se preguntó. En medio de estas perturbaciones políticas, el nuevo actor es China, que se ha manejado con una calculada prudencia», sostuvo.  

 «Estos meses son trascendentales, y va a impactar la forma en la que conocemos el mundo y en qué se va a convertir», puntualizo Anatoly Kurmanaev. 

 El tercer panel del Foro Global @ Casa de Campo fue moderado por Ivan Rebolledo, ejecutivo de Partner Terra Nova Strategic Partners. 

 En opinión de Rebolledo, la IX Cumbre de las Américas no es un escenario para grandes iniciativas, sino para presentar mejorías que incluyan a la sociedad civil y al sector privado. 

 

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