(Santo Domingo, 19 de enero de 2011). “Es imposible pensar en aumentar la calidad de la educación sin aumentar la cantidad. Mejorar la calidad es costoso pero vale la pena porque, eventualmente, tener más conocimientos mejora el crecimiento económico y la fuerza de trabajo” expresó Martin Carnoy, profesor de educación de la Universidad de Stanford, la noche del miércoles 19 de enero en el auditorio de FUNGLODE.
Durante la conferencia “La Educación en América Latina: Cantidad con Calidad”, el académico explicó que a la gente le interesa la calidad de la educación porque la teoría del capital humano coincide en que un pueblo intelectualmente capaz contribuye al bienestar de la sociedad. “Más conocimientos crean más posibilidades para la innovación y la productividad”, agregó.
Dijo que mejorar la calidad de la educación empieza con el maestro. “No es sólo pagar más sino formar mejor”. En ese sentido, indicó que la buena formación de maestros no se traduce necesariamente en más aprendizaje, sino que se necesita supervisión constructiva, mejores currículos y directores de escuelas que sean buenos administradores.
Carnoy destacó que es necesario supervisar los maestros en el aula, donde gozan de una gran independencia y ellos hacen lo que quieren. “No hay garantía de que apliquen los currículos que se le entregan. Muy pocos directores supervisan, porque no saben hacerlo ni saben que es su tarea principal”.
Manifestó que la transformación de un sistema de pocas horas, profesores mal formados y el ausentismo podría ser larga y costosa, sin embargo es necesaria para mejorar la calidad de la educación en América Latina.
El conferencista declaró que la descentralización y la privatización de la educación han sido el proyecto en que han confiado muchos países para mejorarla pero los resultados no han sido muy buenos. Dijo que a esto se añade el aumento en la inversión en tecnología, que con todo su potencial, no puede remplazar al maestro porque no fue diseñada para eso. “La educación es capital humano intensivo”, precisó.
Con relación a la inversión en educación dijo que 4% es poco para suplir todas las necesidades y añadió que ese dinero no debe salir solamente del gobierno, y que es preciso implementar mecanismos que permitan regularizar los gastos y garantizar un rendimiento de cuentas en la asignación de los fondos.
La investigación del profesor Carnoy se especializa en los valores económicos de la educación, en la economía política subyacente en la política educativa, y en los aspectos financieros y asignación de recursos a la producción educativa. Gran parte de su trabajo se concentra en la comparación e investigación del impacto económico global y los cambios sociales en los valores de la educación y la forma en que los sistemas educativos son organizados. Uno de sus principales libros es Sustaining the New Economy: Work, Family and Community in the Information Age (Sosteniendo la Nueva Economía: Trabajo, Familia y Comunidad en la Era de la Información).
El conferencista ha escrito extensamente sobre temas económicos y educativos en América Latina por más de 40 años. Tres de sus más importantes trabajos en los últimos 15 años en lo relacionado a la economía y la política social de la región son The New Global Economy in the Information Age (con Manuel Castells, Stephen Cohen, Fernando-Henrique Cardoso -1993); Las Lecciones de la Reforma Educativa en el Cono Sur Latinoamericano (con Gustavo Cosse, Cristian Cox, and Enrique Martinez – 2004); y el Informe sobre la Reforma de la Educación Chilena en 2004.
Actualmente investiga el impacto de la calidad de la educación relacionada a la privatización de la educación, la descentralización administrativa y la reforma en la rendición de cuentas tanto en Estados Unidos como en los países en desarrollo. Ha publicado numerosos artículos y libros basados en sus investigaciones, incluyendo el Cuba’s Academic Advantage (Stanford, 2007), donde compara la efectividad del sistema educativo en varios países de América Latina. Su política de trabajo se enfoca en el trabajo que hacen los profesores y como la remuneración y el estatus se relaciona con el rendimiento en las evaluaciones internacionales.