Emil Chireno analiza crisis en Cuba ante oleada de protestas

Por: Emil Chireno
Publicado primero en The Political Room el 14 de julio de 2021.

15 de julio de 2021

Tomó al mundo de sorpresa la ola de protestas que iniciaron en la ciudad de San Juan de los baños al suroeste de La Habana. Pero la sorpresa no es precisamente por el hecho de protestar por la inflación, constantes cortes de energía eléctrica o la vida bajo pandemia, pues ese cóctel lo tienen varios países de América Latina.Lo interesante es ver que la hoy masiva movilización de cubanos que comenzaron a protestar por carencias de la vida diaria se ha convertido en una protesta en contra del gobierno, pero sobre todo en contra del comunismo, algo impensable a esa escala en un país donde el Estado mantiene un control férreo del discurso público. ‘’Abajo la dictadura’’ y ‘‘libertad’’ no son precisamente las palabras que uno esperaría escuchar en Cuba.No obstante, si se mira detenidamente no es difícil comprender el clamor popular pues la combinación de la crisis sanitaria con una económica y el acceso a la tecnología necesaria para facilitar la movilización popular garantizaba que en algún momento esto debería pasar.

En efecto, la pandemia se encuentra en estos momentos en un punto de elevada peligrosidad, pareciera que en cierta medida Cuba fue víctima del éxito inicial en contenerla. En efecto, para la mayoría de los países en la región, la curva de infecciones y fallecimientos fue muy pronunciada  en 2020 e inicios del 2021. En Cuba pasó lo contrario. Precisamente ahora se encuentra desbordada la preciada red de hospitales públicos con casos de Covid 19, algo que naturalmente afecta mucho la calidad de los servicios brindados. Esto, cuando son recibidos, pues en los manifestantes se escuchan voces de personas que han fallecido por no poder recibir atención médica adecuada.

Eso es algo que, en el imaginario colectivo cubano de una revolución con grandes logros en materia de salud pública, erosiona fuertemente la imagen del gobierno. Solo el pasado sábado 10 de julio, se reportaron oficialmente 6.750 casos y 31 muertes. [1]

Previo a la pandemia, la situación económica era ya muy compleja para los cubanos por otra combinación funesta: un recrudecimiento de las sanciones económicas de los EEUU con Trump y la debacle económica de Venezuela, un aliado crucial por su enorme apoyo económico bajo la forma de transferencias financieras y de petróleo.

Sumado a lo anterior, y en opinión de quien escribe la razón central del malestar, Cuba vive hoy la mayor crisis económica de las últimas tres décadas que ha ocasionado una marcada escasez de alimentos, medicinas e incluso combustible. Durante la pandemia la economía cubana se contrajo aproximadamente en un 10.9%, el peor retroceso en un año desde el famoso ‘’periodo especial’’ a inicios de los 90. De hecho, el propio gobierno admitió tomará años recuperarse. [2]

Dicha caída es atribuible a una drástica reducción en los flujos de turistas en 2020 que no superaron el millón de llegadas, mientras que en 2019 el país recibió alrededor de 4 millones de visitantes. La importancia del turismo es vital para la captación de moneda dura no solo por lo que gastan los turistas, sino incluso por las remesas de las famosas ‘’mulas’’ o viajeros cargados de moneda dura que sirven de vínculo entre los cubanos de la diáspora y los que residen en la isla.

Para un país que importa más del 70% de los alimentos que consume, una caída en la captación de moneda extranjera es un duro golpe que ocasiona escasez generalizada. Ello, combinado con el incremento de más de un 33% en los precios globales de alimentos [3] básicos, hace que la crisis para una economía tan peculiar como la cubana se magnifique significativamente.  No olvidemos que la producción agropecuaria es una de las debilidades más pronunciadas del régimen, que de hecho importa alimentos desde Estados Unidos pues la importación de alimentos está exenta del embargo a la isla.

Viejos problemas y viejas respuestas: subversión ideológica

Las múltiples crisis que viven hoy los cubanos es sin duda alguna un largo proceso que en algún momento llevaría al malestar social. Es humano pensar que elevados niveles de inflación, escasez y al mismo tiempo acceso casi universal al internet necesariamente facilita la expresión del malestar  y la protesta.

Desde 2018 la penetración de internet en todos los estratos de la sociedad cubana ha aumentado significativamente. Con ello, por igual, la posibilidad de realizar el ejercicio para el que naturalmente mejor se prestan las redes sociales: el de la comparación con terceros y la crítica. No debe sorprender entonces que el catalizador de las protestas que iniciaron en San Juan de los Baños fueron las imágenes difundidas en Facebook, WhatsApp y Twitter. Tampoco debe sorprender que, a la fecha de publicación de este artículo, se ha limitado  severamente el acceso a internet de toda la isla.

Resulta cada vez más difícil para el gobierno justificar las necesidades y problemas del país en el embargo de los Estados Unidos. De hecho, decir, como afirmó el presidente Diaz-Canel que los manifestantes son ‘’delincuentes, genocidas’’ y llamar a sus seguidores a ‘’enfrentar’’ en las calles a los manifestantes da una señal preocupante. Decir que son pagados por los Estados Unidos o que son subversivos ideológicos, en este contexto, es una respuesta ya esperada.

Recordemos que el actual presidente es el primero que no luchó en la Sierra Maestra en los albores de la revolución comunista. Se supone es parte de una nueva generación que tiene la responsabilidad de garantizar la continuidad del régimen, algo que, por su estilo comunicacional y sus respuestas, parece será mas difícil de lo esperado.

De mantenerse la crisis actual, pareciera que la llama del malestar, aunque brille poco por momentos, se mantendrá encendida por mucho tiempo.


Enlaces relacionados

[1] https://www.radiosanctispiritus.cu/es/2021/07/covid-19-en-cuba-6-750-nuevos-casos-positivos-y-31-fallecidos/

[2] https://www.cubanet.org/noticias/economia-de-cuba-cae-11-en-2020/

[3]  https://www.reuters.com/world/higher-food-prices-help-fuel-40-jump-global-hunger-un-agency-2021-07-08/

Publicado por el Consejo Dominicano de Relaciones Internacionales – CDRI

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