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21 de septiembre 05

Integración y negocios entre
América Latina y Estados Unidos

Por Jaime Albuja

La integración comercial es la base fundamental del crecimiento económico de las naciones. Mientras más intercambio comercial en condiciones de ganar – ganar exista, mayor serán las oportunidades de desarrollo de las empresas. Existen varias fases de integración que comienzan con ventajas que concede un país a otros de manera unilateral, son conocidas como preferencias arancelarias. El siguiente paso de integración se da a nivel de tratados de libre comercio o TLCs donde se promueve la libre movilidad de productos y servicios con excepciones que se irán erradicando según la importancia de cada producto y la negociación de cada tratado. Seguidamente se ubican las Uniones Aduaneras donde además de tener un área de libre comercio se tiene una política común a nivel arancelario con países fuera de la unión. Un paso posterior se da en los Mercados Comunes donde factores de producción como Mano de obra y capitales se mueven libremente como forma de incentivar el intercambio económico y social entre los países miembros llegando a establecer posteriormente una Unión Económica donde, además de tener todos los componentes de las diferentes fases de integración, sus miembros tienen una moneda común y a mediano como a largo plazo se piensa en establecer integraciones a todo nivel como si constituyeran un solo estado federal. En América Latina la integración se efectiviza a nivel sub regional con tratados como la Comunidad Andina de Naciones, MERCOSUR, Mercado Común Centro Americano MCCA, Caricom, G3 y a nivel regional a través de ALADI. Adicionalmente existen otros convenios que promueven la integración a nivel bi nacional, nacional – regional o entre regiones como son los tratados de libre comercio de Chile - Estados Unidos, el Tratado de libre comercio México - Unión Europea o la integración Can-Mercosur.

Si bien al parecer América Latina ha comenzado un proceso de integración y el objetivo de cada uno de los países de la región debe ser el insertarse en el proceso globalizador a nivel comercial, existen retrasos en algunos de nuestros países al no definir una estrategia de internacionalización acorde. En términos generales podríamos establecer dos vías: la consolidación de una integración sub regional o regional Latino Americana y una integración con los Estados Unidos, como el más importante socio comercial para la región. La decisión más oportuna sería tomar las dos alternativas de manera conjunta y pensar en sumar otras integraciones como con la Unión Europea, África y Asia.

Para América Latina la pregunta fundamental sería ¿nos estamos vendiendo todo lo que podemos vendernos? Usualmente la respuesta para todos los países de la región es un rotundo no. El hecho es que la falta de intercambio ocurre, entre otros factores, por la falta de INFORMACION comercial que no nos permite conocer las oportunidades de negocios que se pueden dar a la vuelta de la esquina ya sea en Bogota, Río o Santo Domingo.

Adicionalmente factores como el tipo de producción y la falta de diversificación de exportaciones centran nuestras economías en la competencia más que en la complementariedad.

Con respecto a la integración con el mercado Norte Americano la historia es similar. Desde el año 2000 se mira un movimiento integracionista con el norte con un primer ejemplo dado por México con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, no sólo integrando a la economía más grande del mundo con el país azteca sino con Canadá con una población de alrededor de 35 millones de habitantes lo cual, para la falta de escala en muchos países latinos, constituye un mercado interesante. La idea de la conformación del ALCA así como las negociaciones del CAFTA lo que involucra un tratado de libre comercio con el MCCA así el posible TLC con parte de la Comunidad Andina también son avances en la integración con Estados Unidos. Adicionalmente desde los años ´90 parte de los países de la región latino americana se benefician con el uso del ATPA y los sistemas generales de preferencias arancelarias dadas de manera unilateral por parte de EEUU.

Ahora bien, ¿qué deberíamos hacer desde Latinoamérica para tomar todas las ventajas de negocios posibles en los Estados Unidos? Lo principal es tomar la decisión de internacionalizarse. Una vez orientados en este rumbo, la capacitación y la democratización de información son elementos claves para llegar a un mercado de casi 300 millones de personas con un promedio de importaciones per cápita de 5000 USD y con proximidades logísticas muy interesantes.

Otro elemento atractivo para promover la exportación a Estados Unidos es la presencia en dicho mercado de un segmento de consumidores latinos que oficialmente oscilan los 35 millones de habitantes. De esta manera, se abre una puerta interesante a los productos ETNICOS que pueden ser ofertados con precios inelásticos por factor nostalgia. La misión de los productos étnicos es la de adaptarse al mercado no emigrante para ampliar sus posibilidades de expansión de ventas así como promover mejoras en calidad e innovación.

Al principio no se necesitará gran producción ya que cada país se dedicará a servir a sus poblaciones emigrantes sin embargo al corto plazo, cuando se regularice los consumos, habrá que crear CONSORCIOS de exportación que permitan reducir los costos de exportación o de ventas para llegar a cubrir las demandas.

América Latina tiene un potencial enorme que se desperdicia por falta de investigación y desarrollo así como una estrategia de comercialización. Existen tantas opciones en cada uno de nuestros países que se podrían conformar conglomerados de exportación que permitan minimizar costos de investigación y comercialización y concretar operaciones exitosas integrando a varios países.

Finalmente el mercado Americano debe ser explotado a nivel comercial no sólo en exportaciones sino detallando en nivel de preferencia en inversiones así como el desarrollo e investigación para la comercialización de patentes, licencias y marcas.

En conclusión la integración comercial debe ser un proceso paralelo de integración latino americana así como incrementar esfuerzo al mercado Norte Americano por ser un mercado natural para la región. Los convenios de integración no son ni buenos ni malos, son herramientas de comercio. El reto ahora esta en no dar pasos sino saltos para insertarnos como región en el contexto mundial de los negocios internacionales.

 

Lic. Jaime Albuja
Director de RGX Ecuador


 

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