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Integración y negocios entre
América
Latina y Estados Unidos
Por Jaime Albuja
La integración comercial es la base fundamental
del crecimiento económico de las naciones. Mientras
más intercambio comercial en condiciones de
ganar – ganar exista, mayor serán las
oportunidades de desarrollo de las empresas. Existen
varias fases de integración que comienzan con
ventajas que concede un país a otros de manera
unilateral, son conocidas como preferencias arancelarias.
El siguiente paso de integración se da a nivel
de tratados de libre comercio o TLCs donde se promueve
la libre movilidad de productos y servicios con excepciones
que se irán erradicando según la importancia
de cada producto y la negociación de cada tratado.
Seguidamente se ubican las Uniones Aduaneras donde
además de tener un área de libre comercio
se tiene una política común a nivel arancelario
con países fuera de la unión. Un paso
posterior se da en los Mercados Comunes donde factores
de producción como Mano de obra y capitales
se mueven libremente como forma de incentivar el intercambio
económico y social entre los países miembros
llegando a establecer posteriormente una Unión
Económica donde, además de tener todos
los componentes de las diferentes fases de integración,
sus miembros tienen una moneda común y a mediano
como a largo plazo se piensa en establecer integraciones
a todo nivel como si constituyeran un solo estado federal.
En América Latina la integración se efectiviza
a nivel sub regional con tratados como la Comunidad
Andina de Naciones, MERCOSUR, Mercado Común
Centro Americano MCCA, Caricom, G3 y a nivel regional
a través de ALADI. Adicionalmente existen otros
convenios que promueven la integración a nivel
bi nacional, nacional – regional o entre regiones
como son los tratados de libre comercio de Chile -
Estados Unidos, el Tratado de libre comercio México
- Unión Europea o la integración Can-Mercosur.
Si bien al parecer América Latina ha comenzado
un proceso de integración y el objetivo de cada
uno de los países de la región debe ser
el insertarse en el proceso globalizador a nivel comercial,
existen retrasos en algunos de nuestros países
al no definir una estrategia de internacionalización
acorde. En términos generales podríamos
establecer dos vías: la consolidación
de una integración sub regional o regional Latino
Americana y una integración con los Estados
Unidos, como el más importante socio comercial
para la región. La decisión más
oportuna sería tomar las dos alternativas de
manera conjunta y pensar en sumar otras integraciones
como con la Unión Europea, África y Asia.
Para América Latina la pregunta fundamental
sería ¿nos estamos vendiendo todo lo
que podemos vendernos? Usualmente la respuesta para
todos los países de la región es un rotundo
no. El hecho es que la falta de intercambio ocurre,
entre otros factores, por la falta de INFORMACION comercial
que no nos permite conocer las oportunidades de negocios
que se pueden dar a la vuelta de la esquina ya sea
en Bogota, Río o Santo Domingo.
Adicionalmente factores como el tipo de producción
y la falta de diversificación de exportaciones
centran nuestras economías en la competencia
más que en la complementariedad.
Con respecto a la integración con el mercado
Norte Americano la historia es similar. Desde el año
2000 se mira un movimiento integracionista con el norte
con un primer ejemplo dado por México con el
Tratado de Libre Comercio de América del Norte,
no sólo integrando a la economía más
grande del mundo con el país azteca sino con
Canadá con una población de alrededor
de 35 millones de habitantes lo cual, para la falta
de escala en muchos países latinos, constituye
un mercado interesante. La idea de la conformación
del ALCA así como las negociaciones del CAFTA
lo que involucra un tratado de libre comercio con el
MCCA así el posible TLC con parte de la Comunidad
Andina también son avances en la integración
con Estados Unidos. Adicionalmente desde los años ´90
parte de los países de la región latino
americana se benefician con el uso del ATPA y los sistemas
generales de preferencias arancelarias dadas de manera
unilateral por parte de EEUU.
Ahora bien, ¿qué deberíamos hacer
desde Latinoamérica para tomar todas las ventajas
de negocios posibles en los Estados Unidos? Lo principal
es tomar la decisión de internacionalizarse.
Una vez orientados en este rumbo, la capacitación
y la democratización de información son
elementos claves para llegar a un mercado de casi 300
millones de personas con un promedio de importaciones
per cápita de 5000 USD y con proximidades logísticas
muy interesantes.
Otro elemento atractivo para promover la exportación
a Estados Unidos es la presencia en dicho mercado de
un segmento de consumidores latinos que oficialmente
oscilan los 35 millones de habitantes. De esta manera,
se abre una puerta interesante a los productos ETNICOS
que pueden ser ofertados con precios inelásticos
por factor nostalgia. La misión de los productos étnicos
es la de adaptarse al mercado no emigrante para ampliar
sus posibilidades de expansión de ventas así como
promover mejoras en calidad e innovación.
Al principio no se necesitará gran producción
ya que cada país se dedicará a servir
a sus poblaciones emigrantes sin embargo al corto plazo,
cuando se regularice los consumos, habrá que
crear CONSORCIOS de exportación que permitan
reducir los costos de exportación o de ventas
para llegar a cubrir las demandas.
América Latina tiene un potencial enorme que
se desperdicia por falta de investigación y
desarrollo así como una estrategia de comercialización.
Existen tantas opciones en cada uno de nuestros países
que se podrían conformar conglomerados de exportación
que permitan minimizar costos de investigación
y comercialización y concretar operaciones exitosas
integrando a varios países.
Finalmente el mercado Americano debe ser explotado
a nivel comercial no sólo en exportaciones sino
detallando en nivel de preferencia en inversiones así como
el desarrollo e investigación para la comercialización
de patentes, licencias y marcas.
En conclusión la integración comercial
debe ser un proceso paralelo de integración
latino americana así como incrementar esfuerzo
al mercado Norte Americano por ser un mercado natural
para la región. Los convenios de integración
no son ni buenos ni malos, son herramientas de comercio.
El reto ahora esta en no dar pasos sino saltos para
insertarnos como región en el contexto mundial
de los negocios internacionales.
Lic. Jaime Albuja
Director de RGX Ecuador
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