Nuevo Modelo en la Cultura Empresarial de la República Dominicana
Por Eddy M. Martínez*



La cultura empresarial dominicana está comenzando, lenta pero irreversiblemente, a sentir la influencia de las fuerzas emergentes que predominan en las economías modernas basadas en el conocimiento y el avance científico-tecnológico. Así, se está gestando una nueva cultura en el mundo de los negocios en nuestro país, que eventualmente desplazará el modelo tradicional actual y traerá profundas transformaciones al sistema de asignación de recursos para la inversión, así como al sistema de valores por el cual se mide, se reconoce y se retribuye el éxito empresarial.

Este nuevo modelo en formación incluye nuevas modalidades para la creación y desarrollo de empresas e incorpora un sistema de valoración radicalmente diferente al modelo vigente, sobre todo al elevar al primer término el valor del capital intelectual, el cual se expresa a través de las ideas innovadoras para generar riqueza que aporta la inteligencia humana en una economía altamente competitiva y globalizada.
En este modelo, aparecen con vigor una serie de demandas de la sociedad engendradas ya no sólo por efecto de los avances tecnológicos, sino también por el pensamiento social que lo acompaña.
Para adaptarse a este cambio paradigmático a que hacemos referencia, se hace necesario que nuestra comunidad empresarial -y de paso añadimos por analogía, también la comunidad política- reconozca y acepte este "nuevo modelo", ya que será el que en definitiva se impondrá como arquetipo en el funcionamiento de la gran mayoría de empresas, de las organizaciones políticas y de las instituciones que funcionarán en los próximos años.
Para nadie es un secreto que este nuevo sistema ya representa un componente esencial del mundo empresarial del mundo desarrollado y que constituye la nueva realidad que se vive en algunos países en desarrollo. Aunque lamentablemente apenas inician a tomar cuerpo en nuestra región, no hay dudas de cuál será el futuro. De hecho, si algo ha quedado establecido como una realidad inexpugnable es la noción de que en una economía basada en el conocimiento, el capital intelectual vale tanto o más que el capital numerario.
Y es que, en una economía donde los hombres más ricos del planeta, como son Bill Gates, Paul Allen y Larry Ellison, para sólo mencionar algunos, han surgido virtualmente de la nada, apoyados en la fuerza de sus ideas y su capacidad para gestionar los recursos necesarios para convertir esas ideas en poderosas empresas, ya no basta con haber acumulado dinero o tener apellido de renombre para asegurar la riqueza en el futuro, pues para mantenerla será imprescindible incorporar estos nuevos elementos.

En concreto, lo que planteamos es que en esta nueva economía el principal factor en el proceso de generación de riquezas ya no descansa en los modelos tradicionales de acumulación de capital, sino que ese poder se está trasladando de manera definitiva hacia la capacidad de crear, de inventar, hacia la capacidad de innovar y hacia la capacidad de gestionar recursos, y especialmente de ejecutar estrategias exitosas con una visión global. Para usar una terminología "políticamente correcta y aceptada" (y por demás, más norteamericana), lo que decimos es que: cada vez más, la riqueza de las naciones y la riqueza personal está siendo más propulsada por la poderosa combinación del know-how técnico, el expertise gerencial y la capacidad de networking de una nueva clase empresarial: los nuevos emprendedores.

No hay duda de que, siendo así, el nuevo modelo de la cultura empresarial modificará los patrones tradicionales de generación de riqueza, permitiendo el surgimiento de nuevos empresarios que basan su contribución al crecimiento de la empresa en su capital intelectual, en lugar del aporte financiero o de dinero, del que -a propósito-, generalmente carecen.

En esta nueva economía de cuya formación estamos siendo testigos, la norma no será aquella en que el estímulo o el mecanismo principal que motive y guíe a empresarios para generar y acumular riqueza viene dado por la tradicional asociación empresa / Estado bajo las modalidades de corrupción y latrocinio, ni la cultura de rivalidad que lleva a muchos grandes de hoy a aplastar a los pequeños nuevos empresarios, abusando del poder político o económico que hayan acumulado; ni tampoco estará basada en la negación de oportunidades para los innovadores.

Es todo lo contrario. En la nueva economía por la que comienza a transitar el país, no hay otro camino que no sea adaptarse a las transformaciones que trae consigo la nueva cultura empresarial global. Para sobrevivir y continuar acumulando riqueza se hará cada día más evidente que el éxito se encuentra en la asociación del capital financiero y el capital intelectual, pues, como planteaba el evolucionista Darwin, quienes sobrevivirán "no serán las especies más fuertes, sino las que sepan adaptarse a un mundo cambiante". Dicho con mis propias palabras: en este mundo cambiante, el empresario que sólo cuente con su poder tradicional y su riqueza material, haciendo caso omiso al emergente poder del capital intelectual, será muy pronto, una especie en extinción.

De ahí que propugnemos que nuestro modelo de desarrollo nacional debe incluir nuevos mecanismos de estímulo para la formación de empresas, de modo que podamos asimilar los cambios que se están produciendo en la cultura empresarial a escala mundial, y así avanzar a la par con el proceso de inserción de la economía dominicana en la dinámica de la globalización.

Entre esos nuevos mecanismos, hace varios años que venimos planteando que se hace necesario impulsar de nuevo programas educativos en las universidades y centros académicos para fomentar la formación de nuestros jóvenes, ya no tan sólo en materias técnicas emergentes, sino también en creación de empresas, lo que se denomina en inglés entrepreneurship. Igualmente, se hace vital la implantación de "incubadoras de negocios" que faciliten el desarrollo empresarial, ofreciendo servicios básicos de alojamiento de la empresa nueva en instalaciones físicas modernas, servicios de apoyo legal y administrativo, apoyo para la identificación de potenciales socios, apoyo en el proceso de elaboración de los estudios de mercado y de las estrategias de desarrollo del plan de negocios, entre otras.

Asimismo, este nuevo modelo de negocios exige de un nuevo esquema de relación academia / industria / gobierno, en la que se priorice la inversión en investigación básica y aplicada, y el desarrollo de nuevos productos, servicios y procesos con posibilidades de conectarse exitosamente con las demandas del mercado nacional e internacional.


* El autor es economista y Director del Centro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE).

 

Bibliografía recomendada


1. "From ideas to assets: investing wisely inIntellectual property", editado por Bruce Berman

"La innovación es el fundamento del éxito de la mayoría de las empresas. Cada vez más, las compañías se apoyan en activos "intangibles", tales como patentes estratégicas, marcas, y otros tipos de derechos de propiedad intelectual para ganar participación en el mercado. En la 'Era de la Información', las ideas se convierten a menudo en activos que exceden el valor de los bienes raíces, las fábricas u otros activos tangibles. From Ideas to Assets provee al lector de una panorámica bastante completa de los temas de propiedad intelectual para ejecutivos, banqueros, inversionistas y cualquier otra persona cuyo negocio dependa de ventajas competitivas. Ofrece una base de datos de instituciones financieras y sitios de Internet relacionados con el tema de la propiedad intelectual, así como también información clave sobre el tema en cuestión. También explica como las innovaciones, conjuntamente con los derechos legales y la demanda del mercado, forman activos empresariales, especialmente en las áreas de Tecnología de la Información y Ciencia Médica y las diversas técnicas para valorar dichos activos.

2. "The new idea factory: expanding
technology companies with university
Intellectual Capital", Clifford M. Gross.

3. "Corporate venturing: creating new
business within the firm", Zenas Block y Ian C. MacMillan

4. "Edison in the boardroom", Julie L. Davis and Suzanne S. Harrison

5. "The entrepreneurship dynamic: origins of
entrepreneurship and the evolution of
industries", editado por Claudia Bird Schoonhoven y Elaine Romanelli

6. "Academic capitalism: politics, policies, and
the entrepreneurial university", Sheila Slaughter and Larry L. Leslie


7. "High tech start up: The complete
handbook for creating successful new high tech companies", John L. Nesheim

8. "The guru guide to entrepreneurship: A concise guide to the best ideas from the
world's top entrepreneurs", Joseph H. Boyett and Jimmie T. Boyett

9. "Harvard Business Review on
Entrepreneurship"

10. "Putting the young in business: policy
challenges for youth entrepreneurship", Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE)

11. "Inside secrets to venture capital", Brian E. Hill and Dee Power


OTRO RECUADRITO

Recursos en la Red

www.ocde.org
www.harvard.edu.
www.emprendedores.wannado.es
www.latinoemprendedores.com
www.hispanoempresa.levillage.com
http://www.pyme.gob.mx/Emprendedores/
www.emprendedores.navegalia.com
www.fomentoemprendedores.com

 


 

Envíelo

[Página Principal Funglode ] [Volver Claves del Mundo]